CIUDAD DE MÉXICO — En un logro estadístico que ha dejado boquiabiertos a criminólogos internacionales y matemáticos de la academia, la presidenta Claudia Sheinbaum presumió este lunes una impresionante reducción del 51% en el delito de homicidio doloso a nivel nacional, promediando exactamente 44 víctimas menos al día desde el inicio de su administración.
El histórico avance en la pacificación del país no fue atribuido a una repentina eficacia de la Guardia Nacional ni a la captura de capos regionales, sino a la implementación de un sofisticado e innovador algoritmo administrativo desarrollado en las oficinas del Gabinete de Seguridad: la recatalogación semántica en tiempo real.
“Heredamos un método anticuado donde a cada persona sin vida con signos de violencia se le etiquetaba de manera apresurada e insensible como ‘homicidio doloso’. Eso genera tensión en las mañaneras”, explicó un vocero del área de datos del gobierno federal. “Ahora, con un enfoque más humanista y flexible, esas mismas incidencias pasan a llamarse ‘personas en proceso de localización prolongada’, ‘bajas por causas no aclaradas’ o ‘eventos atmosféricos desafortunados’”.
Gracias a esta reingeniería tipográfica, el país logró borrar de un plumazo más de cuatro docenas de crímenes diarios sin necesidad de disparar una sola bala ni realizar una sola investigación pericial.
Analistas en contabilidad creativa destacaron que el modelo mexicano de pacificación por reclasificación podría ser exportado pronto a otros países de la región. De mantenerse la tendencia de maquillaje de cifras y reclasificación presupuestal, el Secretariado Ejecutivo proyecta que para el tercer trimestre del año los homicidios dolosos habrán caído al 0%, siendo reemplazados en su totalidad por la categoría de «ciudadanos que decidieron no reportarse a cenar».



















